Felicidad de Yoga

Existe una imagen típica de un yogui que está andando en la ropa naranja, muy larga, está sonriendo todo el tiempo, no necesita nada, ni comida, ni dinero, ni alguna amistad o relación, porque, parece que tiene todo y además, está andando con un brillo en los ojos. Pues, por un lado es una imagen exagerada y un poco infantil y, por el otro lado hay cierta verdad en esta imagen.

Antes de seguir, aclaramos con alguna terminología. Vamos a llegar a un acuerdo sobre un término. El término es así: “Factor patógeno externo”. ¿Qué es, este factor patógeno? Por ejemplo, es un jefe cabrón que está gritando en el trabajo a todos los empleados y a veces te toca también. Otro ejemplo – estás andando por la calle en una ropa muy bonita, con el ramo de flores en tu mano para ver tu novia y de repente pasa un coche por el charco de agua y toda esta agua cae sobre ti. Que dices en este momento – pues, jod…rrrr. Otro ejemplo de este factor patógeno – te despiden del trabajo. Entonces este factor patógeno exterior es cualquier cosa negativa que ocurre en tu vida.

Normalmente, muchas personas piensan que tienen más cosas negativas en su vida o, factores patógenos exteriores, hablando en nuestra terminología, que otros. Y estos factores atraen el estrés, el sufrimiento, desequilibrio y malestar. Y, al final estas personas sufren más que otras que no tienen tantos factores negativos. Por lo menos piensa así alguna gente. Y no es verdad.

Toda la gente tiene la misma cantidad de factores patógenos externos. Claro que existe exclusión de esta regla de la vida, pero es mínima y no hablamos de este caso. Hablamos de lo normal de la vida y en esta vida, más o menos, todos tenemos la misma cantidad de problemas, complicaciones o, hablando en nuestra forma, factores patógenos externos. Pero sobre los mismos factores distinta gente actúa en forma diferente. Por ejemplo, siempre podemos elegir, o empezar luchar y convencer a otro que tú tienes la verdad o, no meterse en la discusión. Sufrir cuando cambian tus planes y buscar un culpable de este cambio o, tomarlo tranquilo y hacer nuevo plan. Eso es una de las enseñanzas principales de yoga. Actuar en una forma distanciada de las cosas negativas. Educar a su mente que no se afecta por estos factores negativos. Entender que todo negativo lo que ocurre contigo en este momento no es tanto como lo parece. Aceptar la vida como es y no como tú quieres que sea. Son principios básicos de la vida de un yogui. Y justamente esta actitud hace que factores negativos simplemente no te afectan o, afectan en una forma mucho más simple. Y si estas debajo de influencia de un factor negativo, sabes lo que es la vida feliz, conoces tu forma de llegar a equilibrio y regresas a estar bien mucho más rápido que una persona que no conoce esta actitud.

Veremos un ejemplo. Creo que en tiempos actuales casi cualquier persona que tiene edad encima de 20 años ya tenía varios novios o novias. Esto significa que había varias rupturas. Si cada uno ahora mismo recuerda su ruptura más difícil, pues, estoy seguro que en aquel momento había mucho sufrimiento, malestar, estrés, mucho llorar. Este tiempo de sufrimiento tardaba suyo y no fue poco. Algunos estaban semanas con este sufrimiento de romper con pareja. Otros incuso meses. Y algunos … Pero si veremos la misma ruptura ahora mismos, después de pasar un buen Paz en el Corazón  de un yoguitiempo, pues, estoy seguro que la mayoría puede decir: “que bien que había!” Incluso: “esta ruptura me movió adelante y fue muy bueno para mí!” Y ¿qué pasa? Porque antes fue situación tan drástica y ahora es algo bueno. Porque para entender que una situación o problema no es tan fuerte como nos parece en este momento, una persona normal y corriente necesita el tiempo. Y mientras este tiempo no ha pasado, esta persona está debajo de influencia de esta situación y sufre. Aquí está la diferencia entre una persona normal y un practicante de yoga.

Un yogui tiene metido en su sangre esta ley básica de la vida: “Todo lo negativo que ocurre, no es tan grave como nos parece en este momento.”. Entonces, un yogui vive distanciado de todos los rollos humanos, alejado de problemas y complicaciones sociales. Pero si un día algún problema entra en su vida, este yogui actúa en forma más tranquila y pacífica porque sabe que no es tan grave como parece. Actúa casi igual, como una persona normal y corriente actúa sobre su situación después de que pasa un buen tiempo.

Por eso los yoguis son más felices – porque, por un lado reaccionen durante de situaciones difíciles en la forma distinta como lo hace la gente normal, y por otro lado no se meten en los rollos habituales de la gente.

Deseamos a todos encontrar la paz, felicidad, tener brillos en los ojos, salud y la mente sana. Namaste

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